jueves, 15 de enero de 2009

Origen de la contaminación del aire.

1.3.1 Origen de la contaminación del aire.

¿Qué es la contaminación del aire?


“Es la que se produce como consecuencia de la emisión de sustancias tóxicas. La contaminación del aire puede causar trastornos tales como ardor en los ojos y en la nariz, irritación y picazón de la garganta y problemas respiratorios. Bajo determinadas circunstancias, algunas substancias químicas que se hallan en el aire contaminado pueden producir cáncer, malformaciones congénitas, daños cerebrales y trastornos del sistema nervioso, así como lesiones pulmonares y de las vías respiratorias. A determinado nivel de concentración y después de cierto tiempo de exposición, ciertos contaminantes del aire son sumamente peligrosos y pueden causar serios trastornos e incluso la muerte.

La polución del aire también provoca daños en el medio ambiente, habiendo afectado la flora arbórea, la fauna y los lagos. La contaminación también ha reducido el espesor de la capa de ozono. Además, produce el deterioro de edificios, monumentos, estatuas y otras estructuras.

La contaminación del aire también es causante de neblina, la cual reduce la visibilidad en los parques nacionales y otros lugares y, en ocasiones, constituye un obstáculo para la aviación” .

La composición de la atmósfera ha estado cambiando constantemente, “actualmente, nuestra atmósfera está constituida por 78 % de nitrógeno, 21 % de oxígeno y el 1 % restante está formado por pequeñas cantidades de otros gases, entre los cuales el dióxido de carbono es el más importante para la vida. Sin embargo, se supone que la atmósfera primitiva estaba formada por gases que escaparon del interior de la Tierra a causa de la actividad volcánica. Por consiguiente esta atmósfera pudo haber contenido vapor de agua, dióxido de carbono, monóxido de carbono, nitrógeno, hidrógeno y posiblemente pequeñas cantidades de metano y amoníaco. Actualmente el metano es parte del gas de cocinar y el amoníaco es un gas que se utiliza para la fabricación de fertilizantes” .

De acuerdo a lo anterior podemos decir que el origen de la contaminación del aire surge desde el origen mismo de la tierra, los constantes cambios, los volcanes, las tolvaneras, el humo de los incendios, etc. han contribuido a dicha contaminación; como ya se ha mencionado la composición del aire cambia constantemente, desde el inicio de la revolución industrial el tipo de contaminantes cambio radicalmente, los combustibles contenían grandes cantidades de plomo que se dispersaba al ser eliminado a la atmósfera junto con el humo, la existencia de óxidos de azufre provenientes de las grandes chimeneas de las industrias dieron origen a la lluvia ácida, de la nos referiremos más adelante; e incluso podemos encontrar en el aire grandes cantidades de bacterias suspendidas y por si fuera poco se han encontrado amibas, que son una potencial fuente de enfermedades en los humanos.

La creciente población de las grandes ciudades, a la par del creciente número de industrias a su alrededor, a incrementado la contaminación concentrándola incluso a concentraciones alarmantes en estas zonas, con el incremento de la concentración de ozono, que nos protege de las radiaciones solares como ya lo mencionamos, pero que en las ciudades y estando cerca de la superficie de la tierra es el principal causante de muy conocido efecto invernadero del que hablaremos más tarde.

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